Crítica “El Hilo Invisible” (Phantom Thread)

La retirada de Daniel Day-Lewis de la actuación y seis nominaciones a los Oscars incluyendo mejor película, hacen de “El Hilo Invisible” una joyita indispensable en esta víspera de los premios más importantes del cine.

Un reconocido diseñador de moda obsesionado con el trabajo y una simple dependiente que solo vive para contentarlo; alrededor de esta premisa girará la película, que se encargará de mostrarnos a los personajes en su máximo esplendor, y que sobre todo, nos adentrará en la oscura relación de estos.

“El Hilo Invisible” es un drama chapado a la antigua, lento, tedioso y paciente. No acabamos de apreciar el valor de esta obra hasta su final, pero nos deleitamos con su belleza y delicadeza desde el principio. Su perfección técnica y la intriga de no poder ni imaginar cómo actuará cada personaje, mantiene una tensión constante que no te permite abandonar la trama ni un minuto.

Como ya hemos dicho, es una película lenta, no es a lo que estamos acostumbrados, no va ha haber un giro de guión cada tres minutos ni explosiones por doquier, pues el triunfo de “Phantom Thread” es su trasfondo y su perfección. Puede parecer aburrida, repetitiva o insulsa, pero nada de esto afecta cuando estás tan profundamente inmerso en cada personaje y en el mundo que han creado a su alrededor que todo lo demás parece no importar.

“Se puede coser casi cualquier cosa en la entretela de un abrigo” y eso es exactamente lo que la película pretende hacer. Un trasfondo que va mucho más allá de la pantalla del cine, mucho más allá de lo personajes y mucho más allá de lo que puedas pensar al salir de la sala. Un trasfondo psicológico casi imposible de alcanzar, que “Phantom Thread” intenta mostrarte sutilmente, entretejiendo todo con un hilo tan fino que parece ser Invisible.

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